Episodio 13: El Bautismo: ¿Sólo agua o el ‘Game Over’ al pecado?

Bautismo: El Día que te Convertiste en Heredero del Universo
Seguro que tienes marcada en rojo la fecha de tu cumpleaños. Es el día que naciste a la vida. Pero, ¿sabías que tienes otro nacimiento igual de importante? El día de tu Bautismo. Lamentablemente, para muchos de nosotros, esa fecha es una incógnita o, como mucho, un recuerdo en un álbum de fotos antiguas donde salimos llorando en brazos de nuestros padrinos.
Sin embargo, el Bautismo es mucho más que una tradición familiar bonita. Es el sacramento «puerta». Sin él, no podemos acceder a los demás. Pero sobre todo, es el sacramento de la identidad.
El «Game Over» al Pecado
La teología nos enseña que nacemos con una herida original, una inclinación al egoísmo y a la desconexión que llamamos pecado original. El Bautismo es el «reset» divino. El agua simboliza una limpieza profunda, pero también una muerte y una resurrección. Al ser bautizados, morimos a esa vida vieja y nacemos a una vida nueva, la vida de la Gracia.
De Criatura a Hijo
Lo más fuerte del Bautismo es que cambia nuestro estatus ontológico (nuestro «ser»). Todos los seres humanos son criaturas de Dios, sí. Pero solo por el Bautismo nos convertimos en Hijos de Dios en el Hijo. Pasamos a formar parte de su familia, recibimos su «ADN» espiritual y nos convertimos en templos del Espíritu Santo. Es un sello imborrable. Pase lo que pase en tu vida, Dios siempre podrá mirar tu alma y reconocer su firma: «Este es mi hijo amado».
El Reto: Busca tu Fecha
Si el Bautismo es tan importante, ¿por qué no lo celebramos? El Papa Francisco suele poner «deberes» en la Plaza de San Pedro preguntando: «¿Quién de vosotros sabe la fecha de su Bautismo?». Hoy te trasladamos esa pregunta. Tu reto para esta semana es investigar, preguntar y encontrar ese día en el calendario. Y cuando lo encuentres, celébralo. Porque ese día, el cielo hizo una fiesta por ti.
