Ilustración estilo cómic moderno, líneas negras claras y colores vivos. Plano medio de un sacerdote joven de espaldas o de perfil, con camisa gris o sotana moderna, mirando hacia un horizonte luminoso. Una de sus manos está levantada haciendo el gesto de bendecir, y de esa mano sale una luz cálida dorada que toca a varias siluetas de personas (jóvenes, ancianos) que están a su alrededor. Texto: Integrado en el diseño con tipografía moderna estilo cómic: Texto Superior: "HAZLO CON CORAZÓN" (Nombre del Podcast). Texto Central/Inferior: "EL SACERDOCIO: ¿LOCOS O ENAMORADOS?" (Título del episodio).

Episodio 16: El Orden Sacerdotal: ¿Locos o Enamorados?

 Ilustración estilo cómic moderno, líneas negras claras y colores vivos. Plano medio de un sacerdote joven de espaldas o de perfil, con camisa gris o sotana moderna, mirando hacia un horizonte luminoso. Una de sus manos está levantada haciendo el gesto de bendecir, y de esa mano sale una luz cálida dorada que toca a varias siluetas de personas (jóvenes, ancianos) que están a su alrededor.
Texto: Integrado en el diseño con tipografía moderna estilo cómic:
Texto Superior: "HAZLO CON CORAZÓN" (Nombre del Podcast).
Texto Central/Inferior: "EL SACERDOCIO: ¿LOCOS O ENAMORADOS?" (Título del episodio).

Sacerdotes: ¿Por qué renunciar a todo por Amor?

En una sociedad donde lo importante es «tener» (tener pareja, tener casa, tener éxito), el sacerdocio es un signo de contradicción. Parece una vida de renuncias: no al matrimonio, no a la riqueza, no a la propia voluntad.

Pero si preguntas a un sacerdote feliz (¡que hay muchos!), no te hablarán de lo que han dejado, sino de lo que han encontrado.

No es un trabajo, es una vida

El Orden Sacerdotal no es fichar de 8 a 3. Un sacerdote lo es 24 horas. Es un «alter Christus» (otro Cristo) en la tierra.

Su misión es ser puente. Cuando un sacerdote levanta las manos en la Misa, está uniendo el Cielo y la Tierra. Cuando levanta la mano en la confesión, está trayendo la misericordia de Dios al fango de nuestra vida.

El «Padre» de muchos

A los curas les llamamos «Padre». Y no es un título honorífico. Es la realidad.

Su renuncia a una familia biológica es para estar disponibles para una familia espiritual inmensa.

Don Bosco es el ejemplo perfecto. Su celibato no fue una carga, fue la libertad que le permitió dedicar cada segundo de su respiración a sus chicos pobres. Si hubiera tenido que cuidar de su propia casa, no habría podido ser el padre de miles de huérfanos.

¿Y si Dios te llama?

A veces sentimos miedo de plantearnos la vocación. Pensamos que seremos infelices.

Pero Dios no llama a nadie para desgraciarle la vida, sino para plenificarla. Si sientes esa inquietud, no la tapes con ruido. Pregunta, habla, busca. El mundo necesita «pastores con olor a oveja», como dice el Papa Francisco.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *